Chicago

La llamada Windy City fue durante los años veinte y treinta del siglo XX una ciudad en decadencia, con personajes tan controversiales como Al Capone. La película del año 2002, Chicago, dirigida por Rob Marshall, se enmarca precisamente en ese ambiente de espectáculo, licor y sensacionalismo.
Chicago parte de la premisa de que tener fama es gozar del mundo y para tenerla hay que hacer literalmente cualquier cosa, incluso matar. Las vidas de Velma Kelly (Catherine Zeta-Jones), una artista de cabaret y Roxie Hart (Renée Zellweger), una mujer casada totalmente descontenta con su vida y que persigue el sueño de entrar al mundo del espectáculo, se cruzan y comienza, entonces, una lucha feroz por obtener el favor de los medios para conseguir la fama y de paso escapar de la horca mediante un juicio de fábula. Ambas acuden al abogado Billy Flynn (Richard Gere), pero es finalmente Roxie quien se queda con los servicios de éste no sin antes presentarse varios imprevistos que alejan a nuestra protagonista de su tan anhelada meta.
La película nos muestra lo efímera que puede ser la fama cuando se basa en el morbo que provocan en la gente los crímenes, algo de lo que Chicago sabía mucho en esos días. También como los medios pueden convertir en verdaderos sucesos trascendentales hechos que de lo contrario pasarían desapercibidos, pero que para que esto ocurra se requiere de personajes que sepan jugar muy bien la partida como es el caso de Billy Flynn.
La premisa de la película es que tener fama es gozar del mundo y para tenerla hay que hacer literalmente cualquier cosa, incluso matar
Chicago no es aconsejable para personas que no gusten de los musicales pues en primer lugar la trama gira alrededor de la vida de cabaret y por otra parte muchas de las escenas trascendentales suceden en medio de canciones y coreografías.
El largometraje ganó seis Premios Óscar entre ellos el de Mejor película y el de Mejor actriz de reparto concedido a Zeta-Jones. También obtuvo tres Globo de Oro: Mejor Película − Comedia o musical, Mejor actriz − Comedia o musical (Zellweger) y Mejor actor − Comedia o musical (Gere).
Al final de la película Roxie y Velma cantan una canción llamada Nowadays cuya letra habla de lo que vivían en la época recreada. En algún punto la letra dice que en algunos cincuenta años todo cambiará, pero a mí me parece que aún todo sigue igual:
You can like the life you're living/ You can live the life you like/ You can even marry Harry/ But mess around with Ike/ And that's/ Good, isn't it?/ Grand, isn't it?/ Great, isn't it?/ Swell, isn't it?/ Fun, isn't it?/ But nothing stays/ In fifty years or so/ It's gonna change, you know/ But, oh, it's heaven/ Nowadays.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Hulk, la furia verde

Batman (1989)

Una bruja que no hechiza