domingo, agosto 09, 2015

El gusano de seda

Título: El Gusano de Seda
Título original: The Silkworm
Autor: Robert Galbraith
Traducción: Gemma Rovira Ortega
Páginas: 544
Editorial: Salamandra
Año: 2015
ISBN: 978-84-9838-653-0
Calificación: 

Una confesión vergonzosa

Tengo que admitir, y probablemente sea el caso de muchos lectores, que si no conociera la identidad real de Robert Galbraith aún no habría leído El Canto del Cuco (The Cuckoo's Calling), y ahora, El Gusano de Seda

Quizás ni siquiera existirían traducciones de estos libros al español si el misterio que acompañaba al novel autor no se hubiera desentrañado.

Regresando desde otro planeta

La primera aventura de Cormoran Strike fue publicada en español por el sello Espasa de la Editorial Planeta. El segundo libro dedicado al detective ha sido editado por Salamandra, que es la editorial natural de J. K. Rowling en español, pues publicó toda la saga de Harry Potter y libros asociados, así como Una Vacante Imprevista (The Casual Vacancy).

Sinopsis

El éxito ha catapultado la carrera de Cormoran Strike como detective privado. Después de una crisis personal y económica, ahora el trabajo lo absorbe y la ayuda de su asistente Robin Ellacot, aunque valiosa y eficiente, parece no ser suficiente, más aún, cuando ella tiene proyectos importantes que probablemente transformarán su vida y afectarán su relación con Strike.

Entre su apretada agenda, Strike acepta buscar al excéntrico escritor Owen Quine, quien ha desaparecido, cuando estaba a punto de publicar una nueva novela que dejaría en muy mala posición a varios de sus conocidos. 

Strike encuentra el cadáver de Quine con notorias evidencias de sevicia. Entonces, él y Robin tendrán la importante, y peligrosa, misión de descubrir al asesino entre un grupo de personas del mundo editorial en el que se movía el fallecido escritor.

Impresiones

Que buena portada: al igual que la imagen escogida para El Canto del Cuco, esta portada se ajusta perfectamente a la descripción que el autor hace de Strike y de Londres como el lugar donde ocurren sus aventuras. A pesar de que en este caso, los colores son un poco más vivos, no deja de haber un espíritu taciturno y bohemio que agradezco sobremanera. Además, las letras del título están en relieve y eso no deja de ser divertido para el lector aunque ya esté un tanto lejos de la infancia.

Amé los títulos de los capítulos: el contenido de cada capítulo tiene clara relación con un fragmento de una obra literaria relevante que Galbraith escogió cuidadosamente para encabezarlo. Para solo citar un ejemplo, el capítulo 16 se titula así:
“...que no esté cruda la cena, pues ya tendréis
de sangre suficiente, la panza llena.”

THOMAS DEKKER y THOMAS MIDDLETON, The Honest Whore
Tocar a los personajes: una virtud de Galbraith, que ya había notado en el primer libro dedicado a Strike, es su impecable construcción de los personajes; es muy fácil imaginarlos, casi palparlos. Como lector siento que logré conocerlos gracias a las situaciones anecdóticas que se incluyen a lo largo de la novela. Esos episodios permiten explorar historias anexas a la trama principal y en general son muy amenas, pero en un par de ocasiones las sentí innecesarias y su inclusión fue forzada.

Corrosividad: el libro es ácido en el sentido químico de la palabra, pero también es especialmente descarnado en desnudar la cara oculta de la industria editorial: la lucha de egos, la sobrevaloración de las habilidades propias y el desprecio de las fortalezas del otro, el perfeccionismo extremo y el oportunismo, entre otros. Ya en El Canto del Cuco habíamos visto algo similar con la descripción del mundo del espectáculo en el que se movía Lula Landry.

Veredicto

Estamos ante una muy buena novela de corte policíaco. Con maestría Galbraith logra consolidar a Cormoran Strike como un detective que esperamos ver en más aventuras, y no decepciona con su segunda entrega a pesar del punto tan alto que dejó El Canto del Cuco. Para mí fue imposible no dejarme atrapar por esta historia de desaparición y asesinato y lanzar teorías propias acerca de quién es el o la culpable. La recomendación es estimado lector que lea El Gusano de Seda tan pronto pueda.