jueves, julio 10, 2014

El arribista embaucador

En el prólogo de su ópera prima, «La Traición de Natalie Hargrove», la autora norteamericana Lauren Kate escribe: «Carolina del Sur —anotabas—. Octavo estado en ratificar la Constitución de los Estados Unidos. Patria del árbol del palmetto, el reyezuelo listado, el jazmín amarillo, el arribista embaucador...». Cuando finalicé la lectura de la novela entendí a que se refería Kate, sin embargo, el concepto del arribista embaucador se materializó en el momento en que vi a Frank Underwood en escena.

Francis J. Underwood es líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos; ha sido congresista por el Estado de Carolina del Sur desde 1990. En los últimos meses ha trabajado con empeño para que Garrett Walker sea elegido Presidente y en compensación a su aporte espera ser postulado como Secretario de Estado. Poco antes del día de la inauguración (posesión presidencial) en enero de 2013, Underwood recibe la desalentadora noticia de que Walker ha decidido no darle el cargo prometido. Frank aceptará este revés pero pacientemente tramará como buscar la reivindicación. Así comienza la exitosa «House of Cards».


Tráiler de «House of Cards» - Temporada 1

«House of Cards» es la joya de la corona de Netlfix (véase Netflix: El futuro ha llegado) pues ha sido un éxito entre el público y ha recibido excelentes comentarios por parte de la crítica especializada. A la fecha se han estrenado dos temporadas, cada una compuesta por trece capítulos, las cuales se emitieron por vez primera en febrero de 2013 y 2014, respectivamente. Su emisión en el afamado servicio de streaming ha sido revolucionaria pues el espectador ha recibido todos los episodios de una temporada en el mismo momento.

La historia de la serie es sólida así como impecable su factura. Los personajes están construidos con milimétrico cuidado y las actuaciones del elenco son maravillosas, sin embargo, brillan de manera especial, el veterano Kevin Spacey, en el papel de Underwood, y Robin Wright encarnado a su esposa Claire.

Frank Underwood es un hombre detestable, pero definitivamente, el televidente no puede evitar sentir simpatía y algo de camaradería con él; no es blanco ni negro, está lleno de matices; tiene unos inamovibles por un lado pero es bastante flexible en los límites que puede sobrepasar para conseguir o mantener lo que quiere. Underwood es una excelente representación de pragmatismo.

Póster de «House of Cards» - Temporada 1

El matrimonio Underwood no es convencional, ambos han sido infieles y lo saben, ambos tienen sus propias perversiones privadas, sin embargo, es evidente que su relación se fundamenta en "valores" que ambos comparten y que los hacen una pareja estable y en apariencia bastante ejemplar.

Underwood va dejando ver cada una de sus facetas, es encantador, conecta con los votantes, es convincente, pero también es terriblemente perverso y utilitarista. Es pragmático y puede llegar inclusive a poner en riesgo su prestigio y carrera ascendente para que otros caigan.

Durante los veintiséis capítulos que se han emitido hasta ahora se puede ver como el plan de venganza de Frank va tomando forma, él descubrirá quién y por qué estuvo detrás de la movida de su fallido nombramiento y le dará una lección a todos, incluyendo, al Presidente de la nación más poderosa del mundo. La lucha por el poder en manos del arribista embaucador es un ensamblaje casi perfecto de piezas hechas a medida.


He preparado desde hace varios días esta nota, sin embargo, me decidí a publicarla el día de hoy ante la coyuntura de las trece nominaciones de la serie para la entrega de los Primetime Emmy Awards en el próximo mes de agosto.

  • Otra serie que también aborda el tema del poder en la política es BOSS, protagonizada por Kelsey Grammer. En el enlace se encuentran algunos apuntes al respecto: BOSS en esquirlas.
  • Para conocer más sobre la obra de la escritora estadounidense Laren Kate recomiendo algunos textos de este blog que puede encontrar en el siguiente vínculo: Lauren Kate en esquirlas.