lunes, abril 18, 2011

El Procurador vs. SoHo

Cualquier persona con acceso a los medios masivos de comunicación en Colombia sabe que es SoHo. Sin embargo previendo que hay algún lector poco informado o para mi suerte extranjero explicaré de que se trata. La Revista SoHo (enlace a una página para mayores de edad) existe desde hace más de once años y se ha convertido en una de las más leídas (y vistas) en el país debido a su combinación de textos escritos por grandes firmas e imágenes de las modelos o actrices del momento ligeras de ropa. Para ejemplificar su trascendencia puedo decir que en sus páginas han aparecido escritos firmados por ex-presidentes de la nación y el actual mandatario en la edición de este mes (enlace a una página para mayores de edad). Todo lo anterior ha provocado que la publicación sea la que más facture por publicidad en la franja de las revistas y también ha hecho que sea una de las más costosas con un precio de $ 12500 (7 USD) por edición mensual.

Nuestro personaje, el Procurador Ordóñez, se ha enfrentado ya en dos ocasiones a esta publicación que como se puede deducir es emblemática en Colombia.

El primer round se dio por allá en 2005. En aquella ocasión Ordóñez que laboraba como Consejero de Estado demandó al director de la revista Daniel Samper Ospina, al escritor Fernando Vallejo, a la presentadora y modelo Alejandra Azcárate y otros personajes de la vida nacional. ¿La causa? la publicación en julio de ese año de fotos (enlace a una página para mayores de edad) en las cuales Azcárate aparece semidesnuda simulando varias de las escenas que típicamente han estado asociadas al imaginario católico en lo que tiene que ver con la pasión y muerte de Jesucristo. Las imágenes iban acompañadas de un texto de Vallejo, personaje que siempre ha sido crítico con la iglesia. La fotografía más polémica es la alegoría del cuadro de Leonardo Da Vinci "La Última Cena" donde la modelo aparece acompañada de los apóstoles (Guillermo ‘la Chiva’ Cortés, Mauricio Palo de Agua, Lucas Jaramillo, Juan Martín Caicedo, Carlos Gaviría Diaz, entre otros). En esa oportunidad la revista ganó el pulso pues la justicia consagró la libertad de expresión y estableció que aunque los símbolos usados en la publicación son importantes para los católicos, las acciones de la revista no podían considerarse como delito sino a lo sumo como pecado.

Este año, Ordóñez volvió a atacar. Esta vez en su calidad de Procurador pidió a la Fiscalía General de la Nación  y al Instituto Colombiano para el Bienestar Familiar (ICBF) investigar los hechos relacionados con las fotografías que aparecen en el artículo "Dejad que los niños vengan a mí(enlace a una página para mayores de edad). La solicitud argumenta que se trata de "un conjunto de imágenes de un grupo de presuntos menores de edad desnudos que están siendo presentados o tocados por un hombre vestido de sacerdote u obispo. La procuradora delegada recordó las normas constitucionales y legales relativas a los derechos fundamentales de los niños, las niñas y los adolescentes, así como a la corresponsabilidad que tienen la familia, la sociedad y el Estado en su protección integral" (Revista Semana). Samper Ospina, el director de SoHo, le dijo a EL TIEMPO: "Violan las leyes los violadores que se agazapan en unas sotanas para violar niños; no las obras que denuncian esa realidad"

El proceder de Ordóñez en ambas ocasiones hace que surjan algunos interrogantes: ¿Qué hace él, viendo una Revista como SoHo? y ¿Si no es él, quien de su círculo es un fiel seguidor de la revista?. ¿Tuvo en cuenta que con su denuncia contribuyó a difundir las imágenes que el considera lesivas y que de lo contrario sólo hubiesen quedado entre los lectores frecuentes de la revista? ¿En el último caso, Ordóñez se ofende por el uso inapropiado de imágenes de menores de edad o por qué está en juego el prestigio de la iglesia católica? ¿Por qué Ordóñez como procurador fue tan diligente en este caso en particular? ¿Alguien quiere arriesgarse a responder?