domingo, abril 17, 2011

El Procurador: ¿Qué es lo que procura?

Estamos viendo cómo el Procurador utiliza su cargo oficial para perseguir a los homosexuales, el aborto legal y las fotos de desnudos relacionadas con la Iglesia. ¿Qué ley establece que los contribuyentes debemos pagarle para que aplaque su sed de fanático cristiano? 
Daniel Samper Pizano, Diario EL TIEMPO 17|04|2011
La semana que empieza está dedicada por la tradición católica ha recordar los días previos a la muerte y resurrección de Jesucristo, es por eso que aprovecharé para hablar por entregas de uno de los más fervorosos y conocidos seguidores del catolicismo: Alejandro Ordóñez Maldonado, actual Procurador General de la Nación.

Comencemos por saber que es lo que hace supuestamente la Procuraduría General de la Nación. La legislación colombiana establece que este organismo tiene tres ejes fundamentales (información oficial de la página web de la institución):
  • Función: es quizás su principal responsabilidad y consiste en “prevenir antes que sancionar”, vigilar el actuar de los servidores públicos y advertir cualquier hecho que pueda ser violatorio de las normas vigentes, sin que ello implique coadministración o intromisión en la gestión de las entidades.
  • Intervención: la Procuraduría General de la Nación interviene ante las jurisdicciones Contencioso Administrativa, Constitucional y ante las diferentes instancias de las jurisdicciones penal, penal militar, civil, ambiental y agraria, de familia, laboral, ante el Consejo Superior de la Judicatura y las autoridades administrativas y de policía. Su facultad de intervención no es facultativa sino imperativa y se desarrolla de forma selectiva cuando el Procurador General de la Nación lo considere necesario y cobra trascendencia siempre que se desarrolle en defensa de los derechos y las garantías fundamentales.
  • Disciplinaria: se encarga de iniciar, adelantar y fallar las investigaciones que por faltas disciplinarias se adelanten contra los servidores públicos y contra los particulares que ejercen funciones públicas o manejan dineros del Estado, de conformidad con lo establecido en el Código Único Disciplinario (Ley 734, 2002).
Es decir, la Procuraduría tiene como razón de ser la representación de nosotros los ciudadanos en la lucha contra la corrupción, previniéndola y castigando con severidad a funcionarios que comenta actos corruptos.  También debe velar por que los derechos humanos se cumplan y protejan, al igual que los derechos colectivos que tenemos como sociedad. Sin embargo desde diciembre de 2008 cuando Ordóñez fue elegido el panorama es bastante desfavorable para el cumplimiento de las tareas que hemos puesto en manos de la entidad que preside.

El Procurador es un férreo seguidor de la doctrina católica que ha puesto su cargo al servicio de sus creencias por una parte y por otra, al favorecimiento de los intereses de sus amigos o aliados. Lo más irónico es que en el Congreso de la República fue escogido por una cómoda mayoría  en la que se cuentan políticos identificados con posturas de corte progresista como Gustavo Petro.

Entonces: ¿Qué es lo que procura Ordoñez? ¿Servir desde su importante cargo a los intereses del Estado de derecho, laico y sin ataduras religiosas? o ¿Convertir la institución en confesional y perseguir no delitos sino pecados?