domingo, diciembre 19, 2010

Cada vez más y mejores barcos

Hasta hace unos años cuando alguien pensaba en entrar a la Internet, inmediatamente, esta persona sabía que tenía que hacer clic en esa letra e con una órbita a su alrededor. Microsoft Internet Explorer (I. E.) era la nave para disfrutar la aventura en la nube y punto.
Con el paso del tiempo y dentro de esa tendencia global de que surjan cada vez más opciones para que los usuarios puedan hacer lo mismo con distintas herramientas el mercado de los Web Browsers ha crecido y hoy cuenta con una generosa oferta de opciones.
Cuento mi experiencia. Después de trabajar con I.E. el siguiente navegador que conocí fue Mozilla de Firefox, una herramienta construida a muchas manos bajo la filosofía del software libre, lo cual ya marcaba distancias entre éste y su competidor de la gigante Microsoft Corporation. Al principio, no me gustó, quizás porque estaba demasiado acostumbrado a I.E. Hoy, a pesar de que reconozco algunas de las ventajas que tiene sobre otros de sus competidores, no lo uso, no es de mi agrado.
En el segundo semestre de 2008, apareció Chrome de Google (que ya va en su octava versión en tan corto tiempo). Desde el principio me gustó. Lo uso y lo recomiendo sin dudar. Es minimalista, veloz, seguro y nunca se bloquea. El pero es que muchas páginas, sobretodo de entidades del gobierno, están diseñadas para    sistemas obsoletos existentes antes del 11-S.
Alguna vez descargando iTunes de la página de Apple encontré que existía otro navegador que se llamaba Safari, muy bonito y lo instalé por la novedad. No lo uso mucho aunque se maneja casi que por intuición. Creo que es importante conocerlo pues viene por defecto en el iPad, el iPhone y el iPod Touch.
A la par con mi exploración de nuevas opciones he seguido empleando el hoy denominado Windows Internet Explorer que hace pocos meses lanzó la versión 9 en fase beta, de la cual ya hablé en una entrada anterior. Antes, he usado las versiones 6 - por mucho tiempo - 7 y 8 de esta aplicación. No puedo afirmar que lo detesto, me gustan algunas de sus cosas (la última versión es muy agradable a la vista), pero me parece pesado, inseguro y con una tendencia impresionante a bloquearse hasta por el vuelo de una mosca al lado del computador.
Después de narrar mi experiencia los invitó a dejarnos conocer las suyas ya sea por medio de comentarios en este post o respondiendo la encuesta.